Menú A Fondo
   

Dos experiencias sobre el Driver Training

No importa cuán novato o experto seas

Camila Rodríguez compró su moto Paris Dakar 650 hace un mes con su novio. Él, quien ha tenido varias máquinas de alto cilindraje, a partir de esta ocasión acompañaría a quien durante años fue su parrillera.

"Toda la vida había estado motivada a comprar una moto aunque nunca había manejado una. Cuando me enteré del curso me pareció muy interesante; en Ruta 40 me nimaron diciéndome que no había que tener muchas habilidades para cursarlo y, efectivamente, creo que fui una de las que más lo aprovechó", explica Camila.

Le gusta su moto más por razones estéticas que técnicas o mecánicas; "las mujeres siempre nos fijamos en la estética", comenta, y agrega que ahora disfruta mucho más al montarse en su máquina, pues siente que sabe para dónde va. Camila está en proceso de aprendizaje para emprender largos trayectos a bordo de su Paris Dakar 650; después de tomar el curso siente más confianza a la hora de tomar las calles que antes, como describe a continuación:

Durante la entrevista, Camila cuenta cómo el primer día del training, un viernes de teoría en la noche, se resolvieron muchas dudas respecto a la técnica. Ya el sábado en
la práctica "fuimos cada uno desenvolviéndonos más y yo creo que todos lo aprovechamos. Los que ya iban avanzados mejoraron mucho las tácticas y eso se va viendo en el minuto a minuto, cómo va progresando la gente".

Cabe resaltar una de sus observaciones. Ella expresa cómo el riesgo siempre es inminente sin importar si se tienen 20 días o 20 años de experiencia sobre una moto. De allí la importancia de tomar un curso que aplica todas las precauciones necesarias para un desempeño seguro sobre las máquinas:

"Se lo recomiendo a cualquier persona que tenga moto porque las habilidades nunca sobran. Muchos de los que fueron era gente que había hecho recorridos largos como a la Guajira o a Barichara, que son viajes duros y extenuantes, y uno ve que desde el primer ejercicio hasta el final van mejorando. Y eso es lo que le ayuda a uno a tomar decisiones en un momento de estrés, que es lo que lo protege a uno sobre la moto".

Tras cursar el Dirver Training satisfactoriamente, Camila espera seguir sumando experiencias sobre su Paris Dakar 650 para -en un momento dado- tomar rumbo a la ciudad de Manizales o rodar sobre la Ruta del Café.

Todo es mejor cuando se vence al miedo

Hernán Cedeño tiene su BMW 1200 GS modelo 2008 hace 8 meses. Luego de un tiempo montando una 650, quiso probar nuevas alternativas en Ruta 40, donde adquirió su nueva "consentida". Lo que más le gusta de su máquina es la maniobrabilidad y la seguridad que ésta le transmite a la hora de abordarla... Aunque en un principio la historia no fue la misma.

Al adquirir su moto, Hernán tuvo ciertos temores antes de montarla; incluso solicitó apoyo para transportarla desde el almacén de Ruta 40 hasta su apartamento. Sin embargo, tras meditarlo un momento ya teniendo su 1200 en el parqueadero, decidió encenderla por primera vez; y en esta nueva experiencia no se detuvo hasta llegar a Santa Fe de Antioquia (municipio aledaño a Medellín). "Me ha parecido una moto espectacular; es decir, relación costo/beneficio al 100%. Estoy supremamente satisfecho... La vi tan fácil de manejar, que la primera vez que la encendí me fui hasta Santa Fe de Antioquia".

Ahora, frecuentemente en medio de la semana toma su moto para tomar el sol un momento en Santa Fe. En el trayecto disfruta de la suavidad con que puede tomar las curvas en carretera. Entre estos viajes, Hernán fue adquiriendo mayor experiencia a bordo de su moto. No obstante, expresa que si hubiera tenido la oportunidad de tomar el Training antes de comprar la máquina se hubiera ahorrado muchas angustias y trasnochos. "Ya estando uno con más compañeros en un curso de esos uno se siente más tranquilo porque sabe que cualquier torpeza que cometa, cualquier caída, hay alguien que le ayude a uno a levantarse y le da un espaldarazo diciendo 'fresco, hermano, eso
nos pasa a todos' "

Hernán asegura que tomó el Driver Training porque no es el más experto y, considera, en esto de la seguridad no hay quien se las sepa todas; "además a mi hijo de 18 años le regalé una F 800 y yo lo había notado a él muy primíparo, andando despacio, tomando las curvas muy abiertas, con cierta desconfianza". Situación que ha venido cambiando luego de aprobar el curso. Hernán cuenta cómo después del training él y su hijo sintieron grandes avances en el manejo de sus máquinas:

Nuestros dos entrevistados resaltan la habilidad del tutor Alejandro Tobón; entre sus aprendizajes más preciados coinciden en las técnicas de frenado y el de girar a baja velocidad en ángulos aparentemente imposibles por el tamaño y el peso de la moto. Además recomiendan seguir de cerca la programación de nuevos Driver Trainings. "Si se programaran estos cursos más seguido, la gente compraría más motos de estas características. Muchos no lo hacen por físico miedo; ese miedo lo tenía yo, que soy un poquito más aventado. Se trata de perder el miedo, no es ni lo costosa de la moto muchas veces", concluye Hernán Cedeño.

Queda entonces abierta la invitación para próximas oportunidades, una posibilidad para aprender a bordo de las motos y compartir con un grupo de personas con expectativas similares y experiencias diferentes para poner en común. En Ruta 40 seguiremos informando sobre próximos Driver Trainings.